La estación Concordia marcó la temperatura más baja del mundo en 14 años
La base científica Concordia en la Antártida registró -84,1 ºC, el valor más bajo desde 2012, en pleno invierno austral mientras Europa enfrenta olas de calor.

La estación científica Concordia, ubicada en el interior de la meseta antártica oriental, experimentó una temperatura récord de -84,1 ºC durante la madrugada del 18 de julio, la cifra más fría medida oficialmente en la Tierra desde 2012. Este registro extremo se produjo en el centro del invierno austral, mientras Europa afrontaba un verano con altas temperaturas y retroceso de sus glaciares alpinos.
Este valor mínimo se alcanzó en dos ocasiones durante la misma noche, constituyendo el episodio más frío del planeta en los últimos catorce años. Aunque es muy bajo, la cifra está lejos del récord absoluto de -89,2 ºC registrados en 1983 en la estación rusa de Vostok, la temperatura más baja jamás detectada en la superficie terrestre.
Concordia se encuentra a 3.233 metros de altitud y a unos 600 kilómetros de la costa antártica, en una de las zonas más remotas y extremas del planeta. La estación es gestionada conjuntamente por el Instituto Polar Francés (IPEV) y el Programa Nacional Italiano de Investigación Antártica (PNRA) y también sirve como laboratorio para la Agencia Espacial Europea (ESA), que estudia los efectos del aislamiento y las condiciones extremas en preparación para futuras misiones espaciales.
La combinación de ausencia de radiación solar durante meses, una atmósfera muy seca, cielos despejados y la enorme superficie helada favorece la rápida disipación del calor hacia el espacio. Estas condiciones hacen de la meseta antártica el lugar más frío de la Tierra.
Los responsables de la estación señalan que incluso para Concordia superar los -84 ºC es un fenómeno raro. La ausencia total de luz solar durante meses, junto con las condiciones atmosféricas, genera un entorno único e inhóspito.
Este registro ha generado interés debido al fuerte contraste con las olas de calor que afectaban a Europa al mismo tiempo, pero los científicos aclaran que un evento puntual no altera la tendencia climática global. La Antártida muestra grandes diferencias regionales, con el interior muy frío y la península Antártica experimentando temperaturas anómalamente altas en años recientes.
En definitiva, el récord de frío en Concordia corresponde a una conjunción excepcional de factores meteorológicos propios de uno de los ambientes más fríos del planeta, sin modificar la evaluación del calentamiento global, que se basa en observaciones a largo plazo.

