Se termina el esquí de verano en glaciares de los Alpes por condiciones climáticas
El glaciar de Passo Stelvio dejó de ofrecer esquí de verano debido a las altas temperaturas, tormentas frecuentes y la falta de congelación nocturna que dificultan la seguridad y …

Passo Stelvio detuvo sus operaciones de esquí de verano el 15 de agosto, sumándose a otros glaciares alpinos que ya cerraron anticipadamente esta temporada. La empresa SIFAS informó en el sitio oficial que el calor persistente, la ausencia de congelación nocturna y las tormentas frecuentes han deteriorado las condiciones del glaciar hasta hacer inviable la práctica segura de este deporte.
El comunicado señaló que fue una decisión «dolorosa pero necesaria», ya que las condiciones no permiten mantener los estándares habituales de calidad y seguridad requeridos para el esquí en verano.
La estación explicó que seguirá monitoreando la situación con la esperanza de que las bajas temperaturas o la mejora en el estado del glaciar puedan permitir eventualmente reanudar la actividad, aunque consideran poco probable un cambio a corto plazo.
Expertos en meteorología, como Fraser Wilkin de weathertoski.co.uk, atribuyeron el cierre al impacto de olas de calor prolongadas en Europa occidental desde finales de mayo, sumadas a tormentas violentas con límites de lluvia y nieve muy altos, incluso por encima de los 4000 metros. Estos factores imposibilitaron la viabilidad de cualquier zona de esquí de verano en los Alpes durante este año. Además, se prevé que el calor extremo comience a disminuir hacia la segunda mitad de agosto, pero no será hasta bien entrado septiembre cuando algunos glaciares consideren reabrir.
Antes de Passo Stelvio, otras áreas tradicionales de esquí en glaciares alpinos ya cerraron sus instalaciones de verano, entre ellas:
- Zermatt/Cervinia
- Hintertux
- Saas-Fee
- Tignes
James Cove, editor de PlanetSKI, calificó esta situación como un momento sin precedentes, ya que es la primera vez que no queda ninguna zona abierta para esquí de verano en su vida. Reconoció que este hecho refleja el impacto del cambio climático y subrayó que, aunque el próximo verano podría ser distinto, la situación actual marca un hito respecto al futuro del esquí en glaciares alpinos.
El calor extremo de este verano no solo afectó al esquí de verano, sino también generó fenómenos adversos en la montaña, como fuertes tormentas y deslizamientos en varias zonas alpinas. En Val d’Isère, por ejemplo, ocurrió un desprendimiento de tierra rápido que obligó a evacuar a varios senderistas por helicóptero; entre ellos, un niño de 12 años que no resultó herido.
Estos eventos obligan a estar atentos a la evolución meteorológica en los Alpes y al estado de los glaciares, que marcan el calendario y la posibilidad para la práctica del esquí durante la temporada estival.

