El Stelvio suspende el esquí de verano por el calentamiento y la pérdida de seguridad en sus glaciares
El calor extremo y el deshielo ponen fin al esquí estival en varias estaciones alpinas, incluyendo el Stelvio, donde ya no se cumplen las condiciones mínimas de seguridad.

El glaciar del Stelvio dejó de ser apto para la práctica del esquí de verano, según anunciaron sus operadores a mediados de agosto. Las elevadas temperaturas registradas en los últimos días, la falta de refuerzo nocturno en la capa de nieve y las tormentas frecuentes han deteriorado el estado del hielo y la nieve, impidiendo mantener los niveles mínimos de seguridad necesarios para el esquí estival.
Aunque el servicio de teleféricos permanece operativo para el ascenso al glaciar, la sociedad Sifas, encargada de los remontes, informó que seguirá monitoreando las condiciones con la esperanza de que una eventual bajada de las temperaturas mejore la situación.
El cierre del Stelvio ocurre en coincidencia con la suspensión de actividades de esquí de verano en otros glaciares alpinos. En el Cervino, las pistas estivals se cerraron a comienzos de mes, con imágenes que evidenciaron las malas condiciones de la nieve, mientras que Val Senales también mantienen cerradas sus instalaciones para esta temporada. En la Marmolada, que hace años ya no permite esquiar en verano, la tendencia se confirma hacia la desaparición progresiva del esquí estival en los Alpes italianos.
La situación no es exclusiva de Italia: en Suiza se clausuraron los remontes de glaciares como Zermatt y Saas-Fee, mientras que en Francia cerraron Les 2 Alpes. En Austria, el glaciar de Hintertux detuvo sus actividades de verano y permanecen cerradas también las pistas del Pitztal y Sölden, esta última localidad donde, pese a las dificultades, se espera abrir la temporada de Copa del Mundo con dos slalom gigantes para hombres y mujeres a finales de octubre.

