El cambio climático detiene el esquí estival en todo el macizo alpino, incluido el Stelvio
Las altas temperaturas obligaron a cerrar las pistas de esquí de verano en los principales glaciares alpinos, afectando estaciones italianas, suizas, francesas y austriacas.

Las temperaturas excepcionales en los glaciares alpinos impidieron la práctica del esquí de verano en varios centros de los Alpes. La suspensión afecta tanto a instalaciones italianas como a estaciones en Suiza, Francia y Austria, dejando como única alternativa para los esquiadores las pistas cubiertas en recintos indoor.
En el glaciar del Stelvio, la empresa Sifas anunció la suspensión de las actividades de esquí desde el día de Ferragosto, debido a que las condiciones térmicas no garantizan la calidad ni la seguridad necesarias. Aunque las pistas permanecen cerradas, el servicio de teleféricos para acceder al glaciar continúa activo, con un monitoreo constante que busca una mejora de las condiciones meteorológicas y del estado del hielo.
El cierre en el Cervino llegó a finales de julio por decisión de Zermatt Bergbahnen, operador de los remontes en el glaciar del Teodulo, a más de 3.000 metros. En el lado italiano, las instalaciones de Breuil-Cervinia se mantuvieron abiertas solo para senderismo hasta Plateau-Rosa, aunque sin acceso para esquiar. Por su parte, en el Mont Blanc se suspendió la subida por el sector italiano y se cerraron por razones de seguridad los refugios franceses Tête Rousse y Goûter.
El cierre de estas áreas de alta montaña responde a la imposibilidad de compensar el aumento de temperaturas, que alcanzó cifras como 17 grados en el glaciar Forni y 9 grados en el Passo Marinelli, ambos a altitudes superiores a los 2.000 metros. Esta situación refleja el impacto directo que el cambio climático tiene en las prácticas de ocio y turismo invernal en el continente.
El cierre de las rutas de montaña francesas derivó en controversias tras el rescate de 32 turistas que desafiaron los avisos y alcanzaron el refugio Goûter, debiendo regresar en helicóptero y sin asistencia municipal ante el riesgo de desprendimientos. El episodio aún genera debate en la región.

