Zermatt suspende el esquí de verano en el glaciar de Theodul por las altas temperaturas
El glaciar de Zermatt-Cervinia ha cerrado temporalmente su esquí de verano debido al desgaste acelerado de nieve e hielo causado por un invierno seco y olas de calor sucesivas.

El glaciar de Theodul, en el dominio esquiable de Zermatt-Cervinia, ha cerrado sus pistas de esquí de verano a partir del 1 de agosto debido al deterioro acelerado de la nieve y el hielo provocado por condiciones meteorológicas excepcionales. Esta suspensión afecta tanto a deportistas recreativos como a equipos nacionales que entrenaban allí durante la temporada estival.
La empresa operadora, Zermatt Bergbahnen, explicó que la decisión responde a un invierno con escasa acumulación de nieve y varias olas de calor consecutivas que han acelerado el deshielo, provocando la aparición de grietas y la exposición del hielo desnudo. La necesidad de garantizar la seguridad ha sido clave para limitar el uso del glaciar, que además tuvo que modificar sus horarios, restringiendo el esquí a las horas de la mañana para evitar un mayor desgaste.
Esta medida no es exclusiva de Zermatt. Otros glaciares de los Alpes, como Tignes, Les Deux Alpes, Hintertux y el Passo Stelvio, también han visto reducida su temporada de esquí de verano, acortando períodos de apertura o limitando la actividad a primeras horas del día. Según datos de la red suiza de vigilancia glaciar, este año el denominado «Glacier Loss Day», fecha en la que se agota toda la nieve invernal y queda expuesto el hielo glaciar, se adelantó a finales de junio, una de las fechas más tempranas registradas.
Durante décadas, Zermatt fue uno de los principales referentes del esquí estival en Europa, con su dominio a los pies del Cervino que alcanza los 3.883 metros de altitud y alrededor de 20 kilómetros de pistas abiertas en verano, además de un snowpark y zonas de entrenamiento para equipos internacionales. Sin embargo, la combinación de inviernos con poca nieve y veranos cada vez más cálidos está poniendo en riesgo la continuidad de esta modalidad.
No es la primera vez que la estación suiza debe cerrar temporalmente. En 2022, una ola de calor histórica ya obligó a suspender la actividad en el glaciar después de varias décadas de funcionamiento continuo. La actual suspensión confirma los desafíos que enfrentan los glaciares alpinos para mantener la actividad de esquí durante el verano.

