Viking Heliskiing adquiere infraestructura clave para operar en el norte de Islandia
Viking Heliskiing compró las instalaciones del aeropuerto municipal de Siglufjörður para establecer una base estratégica en la península de Tröllaskagi y potenciar su actividad de…

Víking Heliskiing confirmó la adquisición de la infraestructura municipal en el aeropuerto de Siglufjörður, al norte de Islandia, confirmando así una base permanente para su actividad de heliski en la región. La compra incluye la terminal, la torre de control y las áreas de mantenimiento asociadas, aunque la pista de aterrizaje sigue bajo propiedad municipal y debe permanecer operativa como alternativa de emergencia.
Con una inversión aproximada de 12 millones de coronas islandesas (cerca de 87,000 dólares), la empresa evitó construir un nuevo centro y aprovechó una infraestructura existente situada frente al océano, en la península de Tröllaskagi. Esta zona, famosa por sus formaciones volcánicas y couloirs que desembocan directamente en el mar Ártico, ofrece condiciones ideales para el heliski, con una nieve marítima estable y un calendario invernal que se extiende hasta junio bajo luz solar permanente.
Víking Heliskiing fue fundada en 2013 por dos exesquiadores alpinos islandeses olímpicos, Björgvin Björgvinsson y Jóhann Haukur Hafstein, que crecieron esquiando en estas montañas. Actualmente operan la mayor zona privada de heliski en Europa, con una superficie de 5,000 km², cubriendo rutas que combinan descensos técnicos de hasta 1,500 metros de desnivel.
Para sus vuelos utilizan helicópteros Airbus AS350 B3 y H125 A-Star, en colaboración con la firma austríaca SennAir. Los accesos logísticos incluyen un vuelo de 45 minutos desde Reikiavik hasta Akureyri y un traslado en carretera hasta Siglufjörður.
El paquete turístico que ofrece la compañía incluye alojamiento en el hotel Sigló, un establecimiento de categoría ubicado en la misma localidad, en la marina del pueblo. El hotel ofrece comodidades como jacuzzis exteriores y saunas con vistas al fiordo, ideales para recuperarse tras una jornada en la montaña.
La península de Tröllaskagi destaca por su accidentado relieve montañoso con picos que superan los 1,000 metros, siendo el monte Kerling el más alto con 1,538 metros. La región combina paisajes moldeados por glaciares y ríos con pueblos tradicionales de pesca que mantienen viva la historia marítima subártica, hoy complementada por el turismo de aventura en la nieve.

