Se espera hasta 30 cm de nieve en la Isla Sur de Nueva Zelanda este fin de semana
Un sistema de tormenta con fuertes vientos traerá nevadas importantes a la Isla Sur de Nueva Zelanda, especialmente en Wānaka y Queenstown, desde el sábado hasta el lunes.

Un sistema de tormenta con fuertes vientos impactará la Isla Sur de Nueva Zelanda a partir del sábado, generando acumulaciones de nieve que alcanzarán hasta 30 cm en sectores destacados como Wānaka y Queenstown. Se prevé que la nevada comience temprano el sábado, alcance su punto máximo entre la noche del sábado y el domingo, y disminuya el lunes por la mañana.
El viento del noroeste será un factor clave durante el evento, con ráfagas que podrían alcanzar entre 100 y 160 km/h, afectando especialmente los remontes y terrenos expuestos, provocando posibles cierres o funcionamiento limitado de las instalaciones. El viernes se presenta principalmente seco, aunque ya se sentirán vientos fortalecidos que anticipan la tormenta del fin de semana.
El pronóstico indica que la nevada iniciará en la región occidental de Otago el sábado por la mañana, expandiéndose por Ruapehu la tarde del mismo día y posteriormente llegando a Canterbury y Mackenzie durante la noche. Las cotas de nieve variarán a lo largo del evento, comenzando entre 1.400 y 1.700 metros en la Isla Sur y descendiendo hacia 700-1.100 metros el domingo, mientras que en Ruapehu la nieve caerá desde alturas superiores (1.800-2.000 metros) hasta niveles más bajos (1.300-1.500 metros).
Las estaciones de esquí con mayores acumulaciones estimadas son Treble Cone (21-31 cm), Ohau y The Remarkables (17-26 cm cada una), y Cardrona (15-23 cm). Otras zonas como Coronet Peak, Turoa, Mount Dobson y Whakapapa recibirán menos nieve, entre 4 y 10 cm aproximadamente.
La calidad de la nieve será variable, con una proporción de nieve a agua entre 4:1 y 8:1, lo que implica que la nieve será mayormente densa y húmeda, aunque se espera que las bandas más frías del frente ofrezcan una nieve algo más ligera. Para el lunes por la tarde y el martes se estima un descenso en las precipitaciones, aunque las condiciones ventosas podrían persistir en áreas expuestas.
Los modelos de pronóstico muestran gran incertidumbre para mediados de semana y hasta el viernes, con divergencias en la intensidad, momento y niveles de nieve de una posible nueva ola de nieve. Las proyecciones más optimistas sugieren acumulados entre 40 y 60 cm en estaciones favorecidas, mientras que las menos alentadoras apuntan a escasa o nula nieve. Como referencia conservadora, se considera probable una nevada de entre 10 y 25 cm si el sistema se desarrolla plenamente. También se menciona la posibilidad de un pequeño frente que afectaría nuevamente al área occidental de Otago y cercanías en el próximo fin de semana, con acumulados estimados entre 5 y 15 cm, aunque su alcance y momento aún no están claros.
