Avanza el proyecto para extender el Trenino Rosso del Bernina hasta Livigno
Un estudio de prefactibilidad analiza conectar Livigno con la red ferroviaria europea mediante un túnel ferroviario que reduciría los tiempos de viaje y fomentaría la movilidad so…

La iniciativa para vincular Livigno con la red ferroviaria europea, en particular con el Trenino Rosso del Bernina, dio un paso importante con la presentación del proyecto TRIP - Treni Retici in Progress y un estudio preliminar del futuro enlace entre Livigno y S-Chanf, en la Alta Engadina.
El plan contempla construir un túnel ferroviario de 14,6 kilómetros, con más de 12 kilómetros en galería, que permitiría conectar Livigno y S-Chanf en un tiempo estimado de 7 a 10 minutos, y llegar hasta St. Moritz en menos de una hora, integrando así esta zona con los corredores ferroviarios suizos y europeos.
El proyecto está coordinado por la Provincia de Sondrio en colaboración con los municipios de Livigno y Tirano, la empresa ALOT y el Cantón de los Grisones, y cuenta con financiación del programa Interreg Italia-Suiza 2021-2027. El estudio de demanda previsto estima entre 68.000 y 193.000 pasajeros anuales, evidencia de un interés creciente en opciones de movilidad sostenibles frente a la congestión vehicular que registra Livigno, con unos 20.000 vehículos que cruzan diariamente sus accesos fronterizos.
Por su parte, la Ferrovia Retica continúa consolidándose como un medio de transporte popular, superando el millón de pasajeros en 2023 gracias al atractivo del Trenino Rosso del Bernina. El presidente de la Provincia de Sondrio, Davide Menegola, destacó que este enlace ferroviario es una intervención estratégica dentro del Masterplan provincial de movilidad, buscando no sólo aliviar el tráfico por carretera sino posicionar a Livigno dentro de las rutas ferroviarias europeas principales.
En el marco de esta visión, se estudia también la conversión de la estación de Tirano en un centro intermodal que conecte la red ferroviaria italiana (RFI) con la Ferrovia Retica, y el posible trazado ferroviario que uniría Tirano con Bormio y se extendería hacia Val Mustair y Val Venosta.
El alcalde de Livigno, Remo Galli, manifestó entusiasmo por los avances y apuntó a que en los próximos dos o tres años esperan contar con un proyecto definitivo que pueda ser presentado para acceder a los fondos necesarios para su construcción. Además, subrayó el impacto medioambiental positivo que podría tener la obra, ya que la reducción significativa del tráfico rodado ayudaría a mitigar la congestión anual de alrededor de un millón de vehículos.
Según estimaciones de la Región Lombardia, el turismo en Livigno podría aumentar un 58% para 2055, mientras que en la Engadina se proyecta un crecimiento del 15%, cifras que el proyecto ferroviario busca apoyar y dinamizar.
