Más de 1.000 kilómetros de pisado nocturno preparan las pistas de Cerro Catedral cada noche
Un equipo de 13 maquinistas recorre la montaña durante la madrugada para preparar las pistas de Cerro Catedral, combinando experiencia, tecnología y análisis de las condiciones de…

Cada madrugada, antes de que los esquiadores comiencen su día en Cerro Catedral, un equipo especializado pone en marcha un operativo clave para dejar las pistas en condiciones óptimas. Trece maquinistas recorren entre 80 y 100 kilómetros cada uno, sumando un total de más de 1.000 kilómetros de pisado durante toda la noche.
Este trabajo nocturno requiere no solo de tecnología avanzada, sino también de un profundo conocimiento de la montaña y la nieve. Los maquinistas analizan variables como la cantidad y distribución de la nieve, el tránsito durante la jornada anterior, y las condiciones climáticas previstas, incluyendo temperatura, humedad, viento y orientación de las pendientes, para adaptar el pisado a cada sector.
La tarea no es rutinaria: cada pasada de máquina tiene un propósito específico, como redistribuir nieve, recuperar áreas dañadas, trabajar pendientes o preparar conexiones entre pistas. El responsable del pisado en Cerro Catedral, con amplia experiencia en eventos internacionales, destaca que el oficio demanda interpretar la montaña y sus cambios constantes, entendiendo cuándo intervenir y cuándo dejar que la nieve evolucione naturalmente.
Trabajar durante la noche implica enfrentar condiciones diferentes a las del día, como oscuridad y bajas temperaturas. La experiencia acumulada permite anticiparse a las necesidades de la montaña y tomar decisiones acertadas en función del comportamiento del terreno. Este conocimiento se transmite de generación en generación dentro del equipo y forma parte de la identidad de la estación y la comunidad de Bariloche.
El resultado de este esfuerzo invisible se refleja cuando al amanecer los esquiadores encuentran pistas bien preparadas, sin notar el trabajo realizado horas antes. Así, mientras Bariloche todavía duerme, la montaña ya comenzó su día gracias a un sistema que combina experiencia, tecnología y dedicación para mantener la calidad de las pistas.
