Esquí de polvo
Descenso por nieve sin pisar ni compactar, donde la nieve es suave y suelta, parecida a polvo. Es muy divertida pero exige cierta técnica para no hundirse ni perder el control al esquiar.
Esquí de polvo significa esquiar en nieve fresca y blanda que no ha sido compactada por las máquinas ni muchos esquiadores. Esta nieve es muy liviana y blanda, se siente como flotar un poco sobre ella. Cuando la nieve está así, es más fácil que los esquís se hundan si no se practica la técnica correcta.
Para quienes están empezando puede ser un poco difícil, porque es distinto a esquiar en pista dura y pisada. En polvo hay que mantener un equilibrio más relajado, mover el cuerpo para absorber el bache que hace la nieve al ceder y usar giros más amplios para no enganchar los cantos. Además, es importante controlar la velocidad para no perder el equilibrio.
En los días de buena nevada, muchos disfrutan del esquí de polvo porque es muy suave y silencioso, aunque también hay que tener cuidado con ciertas zonas donde la nieve puede estar muy profunda o esconder obstáculos. Por eso es bueno siempre empezar con un instructor y conocer bien el terreno.
Cómo se usa
Después de la tormenta, los esquiadores disfrutaron de un día increíble haciendo esquí de polvo en las laderas fuera de pista.
Ojo con esto
Es recomendable no aventurarse en esquí de polvo sin experiencia porque la nieve blanda puede esconder obstáculos y cansa más. También hay riesgo mayor de caídas por pérdida de control.