Wallride
Maniobra de esquí donde el esquiador sube con los esquís apoyados en una pared o borde vertical, deslizándose lateralmente antes de volver a la nieve. Es un truco típico en snowparks y zonas con obstáculos naturales o artificiales.
Para hacer un wallride, el esquiador debe acercarse con velocidad y confiar en apoyarse en la pared o baranda con un buen ángulo. Los esquís quedan en contacto con la superficie vertical mientras se desliza de costado, manteniendo el equilibrio. Es divertido y muy usado en parques de nieve donde hay estructuras para saltar y deslizarse.
Este movimiento no se practica en pistas comunes para principiantes y requiere algo de experiencia porque el apoyo lateral puede ser inestable. Los que recién empiezan suelen equivocarse intentando entrar demasiado lento o con poca confianza, lo que hace difícil mantener el deslizamiento sobre la pared.
Con la práctica, se aprende a controlar mejor la velocidad y el equilibrio para aprovechar bien el apoyo lateral sin caerse. Además, se debe prestar atención para no enganchar cantos o perder el control al entrar o salir del wallride.
Cómo se usa
El rider sorprendió a todos con un wallride perfecto sobre la baranda del snowpark durante la competencia.
Ojo con esto
Intentar un wallride sin experiencia puede causar caídas y golpes. Es importante usar casco y practicar primero en terreno seguro.