Cuatro días de campamento y esquí en el volcán Tolhuaca, Araucanía, Chile
Un equipo pasó tres noches acampando en carpa caliente sobre el volcán Tolhuaca, explorando sus laderas y el bosque de araucarias en condiciones invernales desafiantes.

Un grupo de esquiadores realizó un viaje de campamento de tres noches y cuatro días en el volcán Tolhuaca, en la región chilena de Araucanía, combinando expedición y esquí fuera de pista. El viaje, realizado a mediados de agosto de 2026, implicó montar campamento en mitad de un bosque de araucarias, bajo un cielo nocturno cubierto por una inmensa vía láctea.
Durante la travesía se enfrentaron a condiciones cambiantes, desde intensas nevadas en el arranque hasta fuertes vientos nocturnos que pusieron a prueba la resistencia de la carpa caliente. A pesar del frío, el trabajo constante excavando y manteniendo el campamento en pie ayudó a mantener el calor y la concentración, mientras compartían momentos de camaradería junto a la estufa y bajo la luz del fuego.
El día siguiente, se ascendió hasta casi la cumbre del volcán, desde donde se esquiaron pendientes con nieve firme y ríos de estrellas acompañaron las noches. El paisaje se destacó por la presencia de delicados árboles araucarias, caracterizados por sus hojas en espiral, que emergen entre nieblas y nubes, otorgando un ambiente único al bosque circundante entre las montañas andinas.
En el descenso disfrutaron de un glaciar improvisado, con un trazado entre barrancos y laderas complejas, así como vistas panorámicas de volcanes cercanos, entre ellos Lonquimay, Sierra Nevada y Llaima. El grupo compartió comidas sencillas, incluyendo sandwiches y embutidos locales, interrumpidas solo por el vuelo de animales como papagayos verdes y cóndores que cruzaban el cielo.
El regreso implicó cargar todo el equipo en dos viajes de aproximadamente siete kilómetros hasta la zona de acceso, donde un conductor local esperaba. La travesía final se realizó por una ruta mixta sin nieve, salpicada de extrañas criaturas y huellas de pumas que indicaban la presencia de fauna salvaje. Finalmente, el grupo descendió entre peldaños de roca y nieve, llegando al vehículo mientras el sol se ocultaba tras los volcanes, cerrando una expedición que combinó esfuerzo, naturaleza y esquí en un entorno casi extraterrestre.
